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ArgeliaPrincipalArgelia. - Estudiantes protestaron el martes contra el aplazamiento indefinido de las elecciones presidenciales en Argelia que ordenó el presidente Abdelaziz Bouteflika, mientras opositores políticos rechazaron la decisión, en medio de una revuelta sin precedentes contra el mandatario que lleva 20 años en el poder.

Redacción y foto: Agencia AP

Bouteflika cedió ante sus oponentes el lunes al retirar su candidatura para un quinto mandato. Pero la alegría en las calles se tornó en escepticismo por la segunda parte de su anuncio: aplazar la elección del 18 de abril hasta próximo aviso sin fijar una fecha. Eso podría dejarlo en el poder indefinidamente.

La salud de Bouteflika, de 82 años, entre tanto, sigue siendo un misterio. El mandatario acaba de regresar de Ginebra donde estivo hospitalizado, y parecía moverse despacio y estar débil, según imágenes inusuales difundidas el lunes por la televisión estatal.

Astuto superviviente político, Bouteflika peleó en la guerra de independencia de Argelia contra Francia y todavía se le aprecia por reconciliar a su país, que quedó bastante dañado, tras los episodios sangrientos de la década de 1990 durante la insurgencia islámica.

Las manifestaciones comenzaron el mes pasado en contra de los planes de Bouteflika para buscar un quinto período, haciendo que millones de personas se volcaran a las calles. Ha sido una inusual manifestación de rechazo en un país que está muy controlado por las fuerzas de seguridad.

Este martes el ex primer ministro Ali Benflis escribió un comunicado diciendo que la decisión del presidente demostraba "otra medida desesperada de un sistema político que busca una salida, o un nuevo suspiro". Por su parte, el Partido de la Democracia y Apoyo a la Cultura lo acusó en un comunicado de "darse a sí mismo una extensión indefinida e ilegal al puesto de jefe de gobierno".

Los manifestantes en las calles se preguntaban si Bouteflika está apto para ser presidente tras haber tenido una apoplejía en el 2013, después de la cual casi no ha aparecido en público. También están enojados por un sistema al que consideran corrupto y desconectado de la gente que convertido en ricos a algunas personas durante el régimen de Bouteflika mientras que millones de personas se han beneficiado poco de las riquezas del gas del país.