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Helicobacter1PrincipalLa Helicobacter pylori es una bacteria que está presente en casi el 70% de la población mundial, aunque la mayoría de estas personas no sufren sus síntomas, y de hecho muchas personas ignoran que la tienen.

Redacción y fotos: www.elbuhoverde.es

Esta bacteria está detrás de muchas enfermedades del aparato digestivo, como úlceras pépticas (que aparecen en el estómago o en el duodeno), gastritis e incluso aumenta el riesgo de cáncer de estómago considerablemente. Aunque existen tratamientos convencionales para tratar esta infección, podemos encontrar tratamientos naturales dentro del mundo de la fitoterapia. 

¿Qué es la Helicobacter pylori?

La Helicobacter pylori es una bacteria de forma helicoidal que se fija en las mucosas, la capa que protege los tejidos del estómago y el duodeno (parte del intestino delgado que sigue al estómago).

Síntomas de Helicobacter pylori: sensación de hinchazón, eruptos, náuseas y vómitos (incluso con sangre), molestias abdominales, dolor abdominal, fatiga, acidez, diarrea, anemia y pérdida de apetito.

En la actualidad, existen tratamientos convencionales para tratar la H. pylori, que suelen combinar varios antibióticos para destruir la bacteria, y medicamentos para reducir la secreción de los ácidos gástricos, como el omeoprazol.

Probióticos para combatirla

Como hemos visto, la H. pylori es una bacteria dañina para nuestro sistema digestivo, por lo que asegurando un correcto aporte de bacterias “buenas”, se puede ayudar a combatir de manera natural esta infección. Existen varias cepas de probióticas recomendadas para diferentes condiciones, siendo Lactobacillus fermentum, Lactobacillus casei y Lactobacillus brevis las cepas de probióticos específicas para combatir la H. pylori, según las investigaciones realizadas al respecto.

Semillas de comino negro

El comino negro, la semilla madura de la planta Nigella Sativa, tiene numerosas propiedades, y una de ellas es la de combatir la infección provocada por la H. pylori. En los últimos años se han realizado algunos avances en investigación, con un estudio realizado en 2010 que concluye cómo las semillas del comino negro tienen eficacia clínica contra la H. pylori.

En él se detalla cómo una terapia de dos gramos diarios de semillas de comino negro molido combinado con omeoprazol, es más efectiva que el tratamiento convencional de medicamentos inhibidores de ácido junto con antibióticos, llamada “triple terapia”. Además de sus propiedades antivíricas y antibacterianas, esta especia tiene multitud de propiedades muy interesantes. Usada durante miles de años en diferentes civilizaciones, como en el antiguo Egipto y la Grecia clásica, el comino negro es un potente antioxidante, y contrarresta los efectos del estrés oxidativo.

Brotes de brócoli o brécol contra la H. pylori

Los brotes de brécol son frescos y tienen pocos días de vida. Su poder reside en su contenido en una sustancia llamada sulforafano, rica en antioxidantes y con poder detoxificador. Estos brotes contienen una mayor concentración de este compuesto que la planta madura. Una investigación realizada en 2009 con 50 pacientes y publicada en la revista Cancer Prevention Research, quiso evaluar la eficacia de los brotes de brécol como tratamiento natural de la H. pylori.

Los pacientes a los que se le suministraron los brotes de brócoli durante dos meses, mostraron un descenso de la bacteria del 40% y de la inflamación que ésta provoca en el estómago, en comparación con los que no los recibieron.

Este estudio también sugiere que, aunque los brotes de brécol son eficaces para evitar la colonización de la bacteria y su propagación, no consigue erradicarla completamente. Sin embargo, al reducir la infección y la inflamación en las paredes estomacales, se reduciría también la aparición de úlceras y gastritis.

Té verde gran antioxidante

El té verde es una bebida popular originaria de Asia, que se ha ganado su hueco también en los países occidentales. Procedente de las hojas de la Camellia sinensis, lleva siendo objeto de estudio durante varios años.

Usado de manera tradicional por sus propiedades digestivas y detoxificantes, recientemente los investigadores se han centrado en la capacidad del té verde para erradicar agentes infecciosos, además de su papel en la prevención de infecciones. Esto es gracias a los componentes del té verde, llama dos catequinas, que presentan propiedades antimicrobianas, además de antioxidantes y antivíricas.

Ajo antibiótico natural

El ajo es considerado tradicionalmente como un “antibiótico natural”, además de que tiene propiedades antiinflamatorias, y beneficios para el sistema cardiovascular.

Estas conclusiones indican que el ajo tiene efectos antibacterianos que ayudan a destruir la H. pylori presente en el estómago. Además, si tenemos en cuenta que la resistencia a los antibióticos es uno de los principales desafíos en la terapia convencional contra esta bacteria, la búsqueda de nuevos tratamientos naturales, sin efectos secundarios y accesibles a todo el mundo, son siempre buenas noticias.

El Propóleo o Própolis

Y hablando de “antibióticos naturales” el própolis o propóleo, no puede faltar en nuestra lista. Esta resina es producida por las abejas, que la usan para proteger sus celdas de bacterias y hongos. Contiene cerca de 300 sustancias bioactivas naturales, entre las que se incluyen aminoácidos, polifenoles y cumarinas.

Con una importante función inmunoestimulante, se utiliza sobre todo para ayudar a nuestras defensas.

Rabo de Gato (Sideritis tragoriganum Lag)

Esta planta se utiliza para trastornos estomacales y crece en el levante español. Tiene grandes propiedades antiinflamatorias, digestivas, antiespasmódicas, antibacterianas y cicatrizantes, entre muchas otras. Por eso, no es de extrañar que esté indicada para casos de gastritis, úlceras gástricas y de duodeno, y espasmos gastrointestinales. Se suele tomar en infusión, tres veces al día, dejándola reposar durante diez minutos. También se puede encontrar el extracto líquido de la planta.

Arándanos (Vaccinium macrocarpon)

Estudios demuestran cómo al beber zumo de arándano se reduce la infección causada por la H. pylori. Estas bayas que crecen en América del Norte, se utilizan comúnmente para combatir las infecciones del tracto urinario como la cistitis, pero además su contenido en polisacáridos impide la adhesión de la H. pylori a la mucosa gástrica (15). Ricos en Vitamina C, constituyen también un potente antioxidante.

Jengibre (Zingiber officinale)

La raíz de jengibre se usa tradicionalmente para ayudar en trastornos gastrointestinales, desde inflamación del estómago, úlceras pépticas y dispepsia (16). De hecho, es uno de los remedios naturales más usados cuando por ejemplo se sienten náuseas o mareos.