Para cada alumno promete ser los mejores años de sus vidas: descubrimiento, amistades, aprendizaje, sueños para alcanzar el éxito y tantas frases que pasan por su mente. Hay que hablar primero de lo que miles de estudiantes cargan en silencio: presiones que muchas veces nacen en el seno familiar, expectativas que pesan más que cualquier mochila, las redes sociales y una ansiedad que no distingue entre aula y hogar. Diario El Periodista comparte la opinión de expertos en el tema de salud mental en los centros educativos públicos y privados.
Redacción y fotos: Milady Cruz
El timbre suena a las 7:00 de la mañana. En los pasillos se escuchan risas y conversaciones apresuradas, en la espalda llevan sus mochilas con los mejores diseños y colores y en medio de ese bullicio diario, miles de estudiantes cargan algo más pesado que sus libros. Cuando finalmente se atreven a pedir ayuda, descubren una realidad dividida… en las escuelas públicas no hay nadie capacitado para escucharlos; y en los colegios privados los recursos existen, pero tropiezan con jóvenes que han aprendido a desafiar todo menos su propio malestar. Dos realidades, una misma urgencia y realidad.

María (nombre ficticio) estudia su último año de bachillerato, en un colegio privado, nos comentó que la ansiedad no desapareció completamente hasta finales de 2025, pero aprendió a vivir con ella a tiempo y de forma saludable… “antes pensaba que pedir ayuda era admitir que era débil,” reflexiona. “Ahora sé que fue lo más fuerte que pude hacer. Ya no persigo el promedio perfecto, sino el equilibrio mental. Aprendí que mi valor no está en un número”, expresó con una sonrisa. “Estoy aprendiendo a ser amable conmigo misma. A celebrar cada progreso, no la perfección”.
Su mensaje para otros estudiantes que luchan en silencio es claro: “No estás solo. Lo que sientes es válido. Pedir ayuda no te hace débil, te hace valiente. Y hay personas dispuestas a acompañarte. Solo tienes que atreverte a hablar”, reconoce.
Diario El Periodista entrevistó a licenciada en Trabajo Social, Yaneth de Rubio, considera que los principales factores que afectan la salud mental estudiantil en El Salvador, es porque existe una influencia directa en el entorno familiar y escolar, debido a que son los pilares fundamentales para la salud mental de niños, niñas y adolescentes en el país; «siendo los principales factores el apoyo social ante los estresores cotidianos y los recursos disponibles para el autocuidado en los ambientes tensos; además de conocer la incidencia de las condiciones socioeconómicas y culturales de los adultos y responsables del cuidado y la educación, esto afecta de manera distinta en la salud mental estudiantil, de acuerdo con las diferentes etapas del desarrollo integral, y bienestar emocional”, explica.
La salud mental estudiantil ya no puede ser un tema tabú. No cuando miles de niños, adolescentes jóvenes salvadoreños batallan en silencio. No cuando la ayuda existe, pero el estigma impide buscarla. El cambio comienza con conversaciones honestas en casa, en las aulas, en las iglesias, en todos los espacios donde ellos conviven y por qué no mencionarlo también cuando hacen uso de las redes sociales.

En los contextos familiares se observa que los estilos de crianza autoritarios, permisivos, negligentes causan mayor riesgo en la juventud, dicho aspecto “está relacionado a la falta de corresponsabilidad parental, en controlar el uso de estos medios de comunicación digitales como herramientas educativas y no como un distractor, ya que podrían recibir comentarios ofensivos, instigadores o de acoso digital, iniciando una afectación emocional debido a la violencia digital. Ante ello se debe activar un protocolo de seguridad en la familia y ejercer el derecho de su protección legal”.
Por lo antes mencionado, destaca Yaneth de Rubio, es importante que se fomente en la familia “el diálogo asertivo, comunicación afectiva y relaciones interpersonales positivas para añadir habilidades para la vida y la educación de los jóvenes y evitar a futuro una crisis emocional debido a la presión social en el ámbito digital”.
Milady Cruz: ¿La presión académica es un factor determinante o hay problemas más profundos que la anteceden?
“En un mundo hiperconectado, a veces podemos sentir más soledad que nunca, y afectar el bienestar emocional en la juventud, pero es importante resaltar la importancia de cultivar redes de apoyo genuinos, y los significativos beneficios que nos aportan las relaciones sólidas y auténticas, tales como una mayor protección física al reducir el estrés, un efecto amortiguador y un fortalecido sentido de propósitos en la vida académica, social y familiar.
También es fundamental que la juventud reconozca sus logros, por pequeños que parezcan, celebrar los avances, ayuda a visualizar su capacidad de superación, a la vez aprender a recibir críticas de manera constructiva y distinguir entre errores y fracasos personales es una habilidad que fortalece la resiliencia, esa capacidad de adaptarse y superar situaciones difíciles es un recurso que se puede desarrollar poco a poco en jóvenes en un ambiente académico con altas exigencias académicas”, destaca la profesional.

El papel de las redes sociales ha amplificado la presión social, presentando estándares de vida, belleza muchas veces inalcanzables. La constante exposición a imágenes idealizadas puede generar comparaciones y afectar la autoestima de la juventud, por lo tanto, las redes sociales no siempre reflejan la realidad, es urgente proteger el bienestar de la juventud. «Asimismo, la persona responsable y cuidadora debe aprender a usar las redes de manera consciente y critica para evitar que exista la exposición de datos personales, e imágenes. Se recomienda ser protegidas por medio de bloqueos de plataformas o ambientes públicos, ya que la juventud no cuenta con la capacidad para reconocer riesgo inminente contra su integridad personal y emocional”, concluyó Yaneth de Rubio, Licenciada en Trabajo Social.
Auque la tormenta pase, se debe buscar apoyo
Carlos, (nombre ficticio), quien superó ataques de pánico, lo resume así: “La tormenta pasa. Para que pase tienes que dejar que alguien te ayude a refugiarte. No intentes enfrentarla solo”. Y Andrea, quien integró fe y terapia, añade: “Tu salud mental importa tanto como tu salud física. Cuidarla no es egoísmo, es sabiduría”, resume.
Reconocer, que se necesita ayuda es el primer paso hacia la sanación, porque una conversación a tiempo puede salvar una vida. Nuestros estudiantes merecen ser vistos más allá de sus calificaciones. María, Carlos, Andrea, Sofía y miles como ellos están demostrando que la vulnerabilidad no es debilidad. Que hablar de salud mental no es dramatizar. Es, simplemente, reconocer que es un ser humano, merece ser honrado, apoyado y celebrado.
Al final del día, los valores, el respeto, pero sobre todo la falta de amor y empatía de los padres hacia sus hijos es lo que menos se logra percibir. Dice el dicho: “Que los hijos son el reflejo de los padres”, una realidad latente.

Desde la óptica de un profesional en psicología el hogar es el cimiento de la salud mental en un adolescente, es donde se forja la identidad, autoestima y valores. También intervienen los factores ambientales, socioemocionales y educativos.
Para el psicólogo y maestro, Asael Rodríguez, “los factores intrínsecos en el desarrollo evolutivo pueden ser un factor detonante que altere la salud mental, sin dejar atrás el gran desafío que tiene nuestra juventud de ahora porque no está preparada para enfrentar solos y es el manejo efectivo de las redes sociales y la inteligencia artificial, se ha preparado a nuestra juventud salvadoreña a clasificar contenidos que mejore su salud mental, o se sumergen en las corrientes de los algoritmos virtuales. Por ende, la familia es la primera orientadora y debe crear un ambiente de seguridad y salud mental en los adolescente y jóvenes”, precisó.
¿Qué papel juega la familia en la salud mental de un estudiante?
Se considera que la familia tiene muchos desafíos y vulnerabilidad desde su tipo de estructura LAT, Monoparentales, Ensambladas y Extensas, que también juegan un papel clave de apoyo y contención emocional, el dialogo abierto dentro del hogar mejora el bienestar emocional, el papel clave para los adolescentes es que se identifique los cambios en conductas o emociones que requieran ayuda profesional.
El rol preventivo por la familia establece menos riesgos que caigan en episodios depresivos y ansiedad, autolesiones, actividad sexual precoz, adicciones. Cuando la familia forma a un joven con una salud mental equilibrada y establece rutinas establecidas, limites esto moldea actitudes y la personalidad del estudiante.
El impacto que crea la dinámica familiar en el área educativa del adolescente y jóvenes fortalece el rendimiento académico y autoestima, incluso en situaciones de alta exigencia, estrés, mejora la capacidad de adaptación y motivación en el estudiante y en sus áreas de desarrollo.

¿Qué pasa cuando los padres también están lidiando con sus propios problemas de salud mental y no pueden dar un acompañamiento a sus hijos?
Los derechos de la niñes y adolescencia prevalecen sobre todo y son la prioridad en el núcleo familiar, cuando se ve afectada por factores provenientes de los padres o encargados, se debe buscar una pronta ayuda profesional para que toda la familia sea intervenida y pueda dejarse ayudar en la orientación a la resolución de conflictos y mejora de la salud mental. El silencio es el peor enemigo dentro del núcleo familiar, la comunicación horizontal ayuda a darle una pronta contención y auxilio ante amenazas que presenta constantemente el hogar.
El profesional precisó que es necesario orientar a padres que no saben cómo hablar con sus hijos sobre emociones, aquí cita algunas recomendaciones que se pueden considerar.
- Se encuentran muchos padres de familia en la misma problemática una estrategia efectiva puede ser establecer orientaciones a través de Asambleas para Padres de Familia donde se trabajen temas que les pueden ayudar a mejorar la comunicación y vínculos de confianza y emocionales.
- Talleres de sensibilización y humanización con objetivos de jora en la crianza positiva y democrática en los adolescentes y jóvenes. Comunidades de práctica para padres de familia: Donde se pongan en prácticas con los jóvenes estrategias lúdicas para adultos, y se trabaje vínculos emocionales y trabajos en equipo. (Padres de familia, encargados y jóvenes).
- Intervención de especialistas para un seguimiento terapéutico voluntario individual, que le ayude a fortalecer Soft Skills (Habilidades Blandas). Se puede trabajar en los Centros Educativos o comunidad, con apoyo de universidades e iglesias.

¿Qué barreras enfrentan las familias salvadoreñas para acceder a servicios de salud mental?
- Las barreras son contextos económicos de las familias: No cuentan con el sostenimiento de un tratamiento terapéutico especializado. Lo que lleva a convertirse en un problema social y de país. La barrera de carencias de políticas para impulsar una cultura de acceso a espacios de salud mental, espacios gratuitos para acceder a tratamientos psicológicos.
- Falta de iniciativas por parte de JVPP, para apoyar proyectos de profesionales con gran experiencia y preparación, pocas clínicas de psicología autorizadas por burocracia. Estigmas sociales y prejuicios asociados a la psicología y salud mental, no hay cultura de autocuidado y prevención de trastornos mentales. Sectores laborales y empresariales con poco interés en cuidar la salud mental de las familias.
¿Qué opina de integrar trabajadores sociales o psicólogos permanentes en centros educativos?
Es prioridad tener un equipo multidisciplinario por distritos, para que velen por la salud mental de todos los centros escolares. El ideal de nuestro país es llegar a tener un psicólogo por centro escolar, con su permanencia creara planes de acción para mejorar la salud mental dentro del centro escolar y comunidad.
¿El estigma sigue siendo un problema? ¿Qué tanto ha cambiado?
Considero que los avances en el estigma de la salud mental han mejorado, por las experiencias que se han sufrido los desastres naturales y la pandemia. El acceso a la información por parte de los profesionales en psicología a través de las redes sociales ha generado un impacto en los prejuicios que tenían en el pasado.
La situación actual en el país es que los trastornos del estado del animo han generado un impacto significativo en la niñez, adolescencia, se ha tenido pérdidas de vidas por no prestar atención a la salud mental de nuestros niños y niñas. A nivel estructural, la atención a la salud mental aun no es una prioridad presupuestaria, lo que limita la capacidad de respuestas ante las problemáticas diversas de la población ante la salud mental.

Para familias de bajos recursos, ¿qué opciones reales existen de atención psicológica accesible?
Algunas unidades de salud públicas tienen atención especializada en Psicología clínica.
- Algunas Universidades como Universidad Pelágica, Universidad Modular Abierta, Universidad de El Salvador, próximamente Universidad Luterana.
- Hospital Benjamín Bloom, Hospital Arce ISSS, Hospital José Molina.
- Instituciones Autónomas: FUNPRES, ISDEMU
- Centro Integral de Inteligencia Emocional
- Lina 131: Teléfono de emergencia para atención de salud mental, del Ministerio de Salud (MINSAL).
¿Cómo impacta la falta de cobertura del sistema de salud pública en salud mental en El Salvador?
Restringe el acceso a las familias, y la atención de la salud mental para la gran parte de la población, incrementando los trastornos del ánimo. Fomenta la exclusión social, limita la capacidad funcional de atención a la población afectada que requiere de un tratamiento oportuno.
Ubicación geográfica afecta el acceso a los centros de salud con atención a la salud mental. Aumento de patologías sin tratamiento y medicamentos oportuno, incrementos de suicidios. Área académica de los estudiantes sin progresos efectivos, dificultades sociales.
¿Qué recomendaciones compartiría con nuestra comunidad de lectores?
- Apoyar las iniciativas de los gremios en psicología, en este caso el Colegio de Profesionales en Psicología de El Salvador, creado en 2025.
- Seguir realizando investigaciones sobre la salud mental actual en el país, para ser remitidos a la JVPP y tengan un impacto.
- Crear canales de comunicación nacional e internacional donde se intercambien experiencias para crear conciencia social.

Los expertos recomiendan, cómo hablar con tu hijo sobre salud mental:
- Elige un momento tranquilo, sin distracciones.
- Comienza con: “He notado que… ¿quieres hablar de ello?”.
- Escucha más de lo que hablas, sólo escucha.
- No minimices: “Veo que esto es difícil para ti”, mejor hablarle con palabras positivas.
- Ofrece apoyo: “¿Cómo puedo ayudarte?”, no guardes silencio, acciona.
- Si es necesario: “¿Te parece bien buscar ayuda profesional juntos, puede ser espiritual o profesional?” Recuerda: Tu apoyo puede ser el factor que cambie todo. Incentivarlos a que tomen la mejor actitud frente a la vida, a cada uno de sus proyectos.
Fotos: Internet.
