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lunes, agosto 17, 2026

Mpfre: “Asia y América Latina registran mayor brecha de protección aseguradora ante desastres naturales”

Tecnología

Mapfre presentó un informe para analizar el cambio climático, un gran desafío para el sector asegurador. Las pérdidas económicas por fenómenos climáticos extremos aumentan y las pérdidas aseguradas crecen entre el 5% y el 7%.

Redacción: Diario El Periodista      Foto: cortesía

Los efectos del cambio climático están haciendo estragos en buena parte del mundo, lo que se une, además, a la gran brecha de aseguramiento que presentan algunas regiones. Asia es la zona del mundo con mayor brecha de protección aseguradora, 82,8%, lo que significa que tan solo el 17,2% de las pérdidas totales por riesgos relacionados con catástrofes naturales están cubiertos por contratos de seguros.

Le sigue América Latina, que en la última década ha registrado una brecha media del 81,0%, con tan solo el 19% de las pérdidas totales aseguradas, unos datos que contrastan con la región de América del Norte, que cuenta con la menor brecha de protección del mundo, con una media del 43,2% de pérdidas no cubiertas por los contratos de seguros, y que actualmente se enfrenta a ciclones tropicales, tormentas invernales e incendios forestales.

Estas son algunas de las conclusiones del informe ‘Cambio Climático, Riesgos Extraordinarios y Políticas Públicas’, que presentó MAPFRE Economics para analizar el impacto creciente del cambio climático sobre los riesgos extraordinarios que cubre la actividad aseguradora, especialmente en un contexto de intensificación de fenómenos extremos y de ampliación de brecha de protección de los desastres naturales.

Según la mayoría de los expertos, el calentamiento global desempeña un papel determinante en la intensificación y frecuencia de los eventos por catástrofes naturales relacionadas con el clima, y en particular, en los llamados ‘riesgos secundarios’, sucesos climáticos de menor intensidad y mayor frecuencia, como incendios forestales, sequías, olas de calor, tormentas, fuertes vientos, inundaciones y nevadas, entre otros.

Las pérdidas aseguradas derivadas de fenómenos catastróficos han mostrado una tendencia ascendente sostenida a largo plazo, situándose, según el Swiss RE Institute, en un rango de crecimiento anual del 5% al 7% desde 1992.

En esta línea, aunque este incremento suele atribuirse al impacto del cambio climático, también influyen otros factores como el crecimiento económico y demográfico, la expansión de zonas vulnerables con sistemas de alertas tempranas o planes de evacuación y prevención poco desarrollados, y el alza en los valores inmobiliarios.

Ricargo Gonzalez, director de Análisis, Estudios Sectoriales y Regulación de MAPFRE Economics, ha indicado que “las pérdidas económicas por fenómenos meteorológicos y climáticos extremos están aumentando y se prevé que sigan haciéndolo debido a la mayor frecuencia y gravedad de las catástrofes causadas, entre otros factores, por el calentamiento global”.

Según apunta la investigación de MAPFRE, en 2024, este tipo de catástrofes provocaron pérdidas económicas que superaros los 300 millardos de dólares por novena vez consecutiva, un 14% más, de los cuales cerca de 145 millardos de dólares estaban asegurados.

Reducir la brecha: un desafío de política pública

Cerrar la brecha de protección aseguradora para los riesgos catastróficos es un reto que requiere la acción coordinada de las entidades aseguradoras con todos los niveles de gobierno, ya que, sin las medidas y mecanismos de protección y compensación necesarios, los riesgos climáticos se convierten en no asegurables o inasequibles.

En este sentido, el informe destaca la importancia del desarrollo de marcos de colaboración entre las administraciones públicas y el sector asegurador para gestionar y compartir riesgos de desastres, como por ejemplo a través de entidades que existen en países como España, como el Consorcio de Compensación de Seguros, que indemniza siniestros extraordinarios.

¿Qué papel juega MAPFRE en este punto?

“El cambio climático representa uno de los principales retos para la estabilidad social y económica y es un desafío de primera magnitud para la actividad aseguradora, que debe ser un actor clave a la hora de elevar los niveles de protección y bienestar de la sociedad”, destaca, Mónica Zuleta, directora corporativa de Sostenibilidad de MAPFRE, quien ha indicado que MAPFRE desempeña un papel fundamental a la hora de establecer objetivos y compromisos ambiciosos, como alcanzar convertirse en una compañía neutra en 2030 en todos los países y NetZero en 2050 en sus carteras de seguros e inversión.

Además de promover la transición energética justa, con el fin de acompañar a las empresas a que se transformen y sigan creando riqueza de una manera cada vez más respetuosa con el medio ambiente; y desarrollar soluciones innovadoras que apoyen la descarbonización y se adapten a las nuevas exigencias climáticas, con coberturas para apoyar las energías renovables, la movilidad eléctrica y la agricultura regenerativa, entre otras.

Fuente: Comunicado de prensa. –

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