El estudiante del Colegio Bautista San Salvador participó en Frontera Marte, el primer campamento aeroespacial impulsado por Kids Need Space en El Salvador, esta actividad de tres días que acerca a los jóvenes a la ciencia, la tecnología y los desafíos de la exploración espacial. Fue una experiencia única para ellos.
Redacción: Milady Cruz Fotos: cortesía
“Para mí como madre de Sebastián es un orgullo que su sacrificio esté dando fruto, por ser un alumno integral en medio de tantos distractores que consumen la mente y el tiempo de los adolescentes. Ver a los jóvenes alcanzar su deseo de participar en el campamento de KNS y ganarse la beca, fue sumamente satisfactorio, en especial para él y para nosotros como papás, que siempre vamos a impulsarlo y apoyar en cada proyecto que se proponga. Yo siempre le he dicho, las notas solo son números, pero abren puertas a grandes desafíos y este campamento ha sido una prueba de ello”, fueron las palabras de Cristina Cubias de Ortíz, madre de Sebastián Coello, quien mostró una enorme alegría y gratitud de ver a su hijo dotarse de nuevos aprendizajes para llevar a otro nivel sus conocimientos académicos.
Y es que, los grandes descubrimientos comienzan con una pregunta, una idea o el deseo de conocer lo que existe más allá de lo que nuestros ojos pueden ver. Para muchos jóvenes, la ciencia representa precisamente eso: una puerta abierta a nuevas posibilidades y una invitación a imaginar un futuro sin límites.

Sebastián Coello, estudiante de noveno grado, sección “A”, del Colegio Bautista San Salvador, tuvo la oportunidad de acercarse a ese universo de posibilidades al participar en Frontera Marte, una experiencia educativa que busca despertar la curiosidad científica y motivar a las nuevas generaciones a explorar el mundo de la innovación y la tecnología.
Impulsado por Kids Need Space, el campamento se presenta como el primero de su tipo en El Salvador y propone una aventura aeroespacial de tres días, diseñada con base en estructuras reales de misiones espaciales. La experiencia, impartida con participación de personal de la NASA, sitúa a los estudiantes ante un desafío extraordinario: encontrar la manera de sobrevivir en Marte durante las primeras 72 horas.
Pero llegar al planeta rojo, aunque sea a través de una simulación educativa, requiere mucho más que imaginación. Los participantes se organizan en equipos de tripulación y asumen responsabilidades como ingenieros, científicos, biólogos, especialistas de misiones, comandantes y cuentistas, roles que les permiten comprender la importancia de combinar conocimientos, creatividad y trabajo colaborativo.
Cuando aprender se convierte en una aventura
Durante el campamento, los estudiantes se enfrentan a desafíos prácticos relacionados con las disciplinas STEM, que comprenden la ciencia, la tecnología, la ingeniería y las matemáticas. Implementando sus conocimientos en materias muy fuertes.
Entre las actividades destacan la construcción de un hábitat marciano, el diseño y la operación de un vehículo explorador o Róver, la impresión 3D y la planificación de una colonia en Marte. También incorpora actividades con telescopios, microscopios y un planetario, herramientas que acercan a los jóvenes al conocimiento científico desde una perspectiva dinámica y participativa. Un mundo lleno de desafíos para cada uno.
Cada reto representa una oportunidad para experimentar, analizar situaciones, buscar soluciones y comprender que los avances científicos son el resultado de la investigación, la preparación y el esfuerzo compartido. En este entorno de aprendizaje, Sebastián pudo formar parte de una experiencia que trasciende las aulas tradicionales y que invita a los estudiantes a descubrir sus habilidades, explorar nuevas áreas de interés y reconocer que la ciencia también puede ser un camino para desarrollar sus talentos.

Ciencia salvadoreña que inspira a nuevas generaciones
Uno de los elementos destacados de Frontera Marte es que el programa es dirigido por ingenieros y científicos salvadoreños, quienes comparten sus conocimientos y experiencia profesional con los participantes. Su presencia permite a los estudiantes conocer de cerca a personas que trabajan en áreas científicas y tecnológicas, convirtiéndose en referentes que pueden motivarlos a considerar nuevas posibilidades académicas y profesionales.
Este acercamiento resulta especialmente valioso en una etapa en la que muchos jóvenes comienzan a descubrir sus intereses y a imaginar qué desean hacer en el futuro. Encontrarse con profesionales que han desarrollado su camino en la ciencia puede ayudarles a comprender que la preparación académica, la perseverancia y la curiosidad son herramientas fundamentales para alcanzar sus objetivos.
La iniciativa también pone de relieve la importancia de generar espacios educativos que impulsen el talento nacional y acerquen a la juventud salvadoreña a los conocimientos y las habilidades que demanda un mundo cada vez más tecnológico.

El futuro comienza con la oportunidad de aprender
La experiencia de Sebastián Coello es una invitación a mirar la educación más allá de los libros y los salones de clase. Aprender también significa atreverse a experimentar, formular preguntas, equivocarse, buscar respuestas y descubrir capacidades que quizá todavía no sabíamos que teníamos.
Para los jóvenes, oportunidades como esta pueden convertirse en el comienzo de una vocación, el despertar de una pasión por la ciencia o el primer paso hacia una carrera dedicada a la investigación, la ingeniería o la innovación. Su participación en Frontera Marte constituye una experiencia significativa en su formación y un motivo de reconocimiento para la comunidad educativa del Colegio Bautista San Salvador.
Porque quizá hoy un estudiante imagine cómo sería vivir en Marte, pero mañana ese mismo joven podría convertirse en el científico, ingeniero o innovador que contribuya a transformar nuestro mundo. Los grandes sueños necesitan curiosidad, preparación y oportunidades. Y cada experiencia que inspira a un joven a mirar más lejos puede ser el comienzo de algo extraordinario.
Desde Diario El Periodista felicitamos a Sebastián y a cada participante por formar parte de esta aventura de aprendizaje y destacamos el valor de estas iniciativas que impulsa Kids Need Space de acercar a la niñez y la juventud a la ciencia, ya que fortalecen sus habilidades y alimentan su deseo por descubrir.
Fuente: https://kidsneedspace.com/

