A nivel de América Latina, el cáncer de mama es uno de los tipos de cáncer con mayor frecuencia, refleja más de 2,3 millones de diagnóstico por año.
Redacción y fotos: Milady Cruz
El tratamiento del cáncer de mama ha evolucionado significativamente en los últimos años gracias a un mayor conocimiento de la enfermedad y al desarrollo de terapias dirigidas para distintos subtipos. Lo que antes se entendía como una sola enfermedad, hoy se reconoce como un conjunto diverso de tumores con características biológicas distintas, definidos por biomarcadores como los receptores hormonales y la expresión de HER2. Este avance ha permitido desarrollar tratamientos cada vez más precisos y adaptados a las características de cada paciente.
En este contexto, Enhertu (trastuzumab deruxtecan) representa una nueva alternativa terapéutica para pacientes con cáncer de mama HER2 positivo metastásico y, gracias a los avances en la investigación científica, también ha ampliado las opciones de tratamiento para pacientes con tumores HER2-bajo y HER2-ultrabajo, reflejando la evolución hacia terapias cada vez más personalizadas.

Sobre la disponibilidad de la terapia en el país, Mónica Solórzano Lobo, responsable de Asuntos Externos y Comunicaciones de AstraZeneca para Centroamérica y el Caribe, explicó que «el medicamento ya cuenta con el Registro Sanitario en el país y con la aprobación del Ministerio de Salud para sus tres indicaciones en cáncer de mama y estará disponible en el mercado privado».
La llegada de esta innovación terapéutica refleja el compromiso de AstraZeneca con el desarrollo de soluciones para los distintos subtipos y etapas del cáncer de mama. En esa línea, la compañía continúa impulsando la investigación científica para responder a las necesidades de las pacientes y avanzar hacia tratamientos cada vez más personalizados.
Por su parte, el médico oncólogo costarricense, Adrián Guzmán Ramírez, destacó que identificar biomarcadores como HER2 resulta fundamental para seleccionar el tratamiento más adecuado para cada paciente, ya que no todos los cánceres de mama presentan las mismas características ni responden de igual manera a las terapias disponibles.
Estos avances cobran especial relevancia si se considera que cerca del 32% de las pacientes diagnosticadas con cáncer de mama en etapas tempranas pueden desarrollar enfermedad metastásica en los cinco años posteriores al diagnóstico, mientras que la supervivencia a cinco años en cáncer de mama metastásico se sitúa alrededor del 30%.
Asimismo, esta patología continúa siendo uno de los tipos de cáncer más frecuentes en el mundo, con más de 2,3 millones de diagnósticos al año. En América Latina se posiciona como el segundo cáncer más diagnosticado y esta realidad también se refleja en El Salvador, donde cada año se registran más de 1.600 nuevos casos y más de 330 muertes, de acuerdo con datos del Observatorio Global del Cáncer (GCO), desarrollado por la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC).
Trabajo de acompañamiento integral para cuidadores de pacientes
Más allá del desarrollo de nuevas terapias, AstraZeneca mantiene un enfoque integral en el abordaje del cáncer de mama e impulsa iniciativas orientadas a fortalecer el acompañamiento de pacientes y cuidadores, así como programas de educación y prevención en distintos países de la región.
«Como compañía tenemos alrededor de seis años trabajando con organizaciones de la sociedad civil para fortalecer sus capacidades técnicas y humanas en el acompañamiento a pacientes y sus familias. Además, impulsamos programas de educación y prevención en alianza con distintas instituciones de la región. Dependiendo de las necesidades de cada país, algunas iniciativas se enfocan en el desarrollo de políticas públicas y otras en promover la comunicación y la educación para pacientes y cuidadores. Siempre buscamos generar un beneficio para los pacientes y sus familias. Estas iniciativas nos permiten llegar a más personas y consolidar las redes de apoyo», destacó Solórzano.